Reducir ruido y aumentar señal.
Cuando no entendemos el sistema lo despreciamos.
Hay todo un discurso en redes sociales que insiste en que lo único que importa es el talento y que la apariencia es un asunto superficial. Suena noble y moralmente atractivo, no lo niego, pero no es preciso en describir cómo funcionamos realmente los seres humanos.
El vernos bien no es algo que inventaron los gurús de marketing, ni es una conspiración de la industria de la moda para vender más. Es más viejo que nosotros y está en nuestro ADN.
Si la apariencia no importara, el pavo real no desplegaría sus plumas para conseguir novia. Las señales visibles comunican salud, fortaleza, competencia y viabilidad genética. Esta biología también la cargamos nosotros. Claro que las señales importan.
Para nosotros, es la ropa, postura, higiene, accesorios, tono de voz y presencia. Todo eso comunica siempre.
¿El talento importa? Claro. Al igual que la calidad humana. Pero la puerta de entrada para que la gente correcta se dé cuenta de ese talento es la percepción.
La ropa que usas es un lenguaje y no saber hablar ese lenguaje mete ruido. Si sabes colocar las señales al público correcto, considérate a partir de este momento un políglota.
Nadie te va a comprar únicamente porque vistas bien, pero sí pueden dejar de comprarte porque generas fricción innecesaria. Si quieres que tu prospecto se concentre en tu idea, en tu visión o en tu producto, ¿por qué permitir que parte de su atención se vaya a procesar una imagen que no está alineada con el entorno? No dejes que las narrativas te quiten coherencia.
A mí me pagan por lo que sé o lo importante es lo de adentro, pero es que Mark Zuckerberg anda en bermudas y chanclas, todo esto argumentan con insistencia los que prácticamente ya no tienen argumentos. Sí, algunos pueden hacerlo porque ya conquistaron el juego. Si ya estás en posición de poder consolidado se te permite romper códigos. Los aspirantes necesitamos dominarlo aún. No trates de copiar esa parte relajada si no has construido la base.
Cuando no entendemos el sistema lo despreciamos.
Tu valor no depende de cómo te ves, pero tu percepción social sí. La percepción abre o cierra puertas. Negarlo solo es ingenuidad.
Si eres disciplinado para aprender herramientas técnicas, optimizar procesos y mejorar tu liderazgo, no tiene sentido dejar una variable tan visible al azar. No se trata de convertirte en ícono de la moda, sino de reducir ruido y aumentar señal.
Reducir ruido y aumentar señal.
Si quieres puedes decidir no entrarle al juego, pero no finjas que el juego no existe.
Yuban.


