Las malas ideas si existen.
Pierde el miedo a ejercer tu liderazgo.
Si algo de lo que has leído aquí este año te ayudó a tener más claridad sobre algún problema, tomar una decisión o simplemente te acompañó mientras tomabas tu café, me da gusto haber estado ahí.
Si conoces a alguien que también está construyendo algo que le importa, un equipo, una empresa, una carrera profesional, reenvíale esta newsletter para que la aproveche.
Que el éxito no sea un camino solitario para nadie.
Todas las opiniones son válidas, pero no todas las ideas que se comparten son buenas.
No puedes invalidar las opiniones que te den los miembros de tu equipo porque después ya no van a querer compartir su punto de vista y tú no quieres eso, pero no confundas validar opiniones con obligación de ejecutar todas las ideas.
Discernimiento es lo que necesitas. Escucha sin prejuicios sabiendo de antemano que cada quien tendrá un punto diferente de acuerdo a sus experiencias muy particulares, pero ten el criterio para decidir qué ideas se alinean con tu visión.
Aquí pones a prueba tu liderazgo.
Hay una noción muy romántica en los negocios de qué las cosas en la empresa deben de funcionar siempre por consenso y de manera democrática. Como manager no te acostumbres a estar buscando aprobación. En ocasiones así será, pero en su mayoría simplemente tendrás que hacerte cargo de la decisión y exigir a los demás que se ejecute. Si no cuentas con el respaldo o te enfrentas a demasiada resistencia entonces tienes otros problemas que resolver en tu liderazgo.
No trates de que todos entiendan tu decisión ni te desgastes en estar explicando cada minucia. La gente necesita información pero no necesita toda. Desde las alturas las cosas se ven muy diferente que a pie de calle y por más que lo intentes no todos van a entender como se ve allá arriba.
Ejecuta con precisión las buenas ideas.
Descarta las malas y sobre todo pierde el miedo a ejercer tu liderazgo.//
- Yuban.


