Las empresas no existen para crear empleos.
Uno de los objetivos principales de las empresas no es el de crear empleos.
Una empresa nace para resolver un problema, crear valor y capturar parte de ese valor en forma de dinero.
La creación de empleos llega como consecuencia de hacer bien lo anterior y no siempre es necesaria. Solo que, al momento, la narrativa debe ser que al abrir cierto negocio -y poder darle legitimidad ante la comunidad y ante ti mismo- se generarán X cantidad de empleos (entre más, mejor), aunque en la práctica gran parte de esos empleos ya puedan automatizarse.
Imagínate el anuncio de que se abrirá un nuevo Walmart en tu ciudad y que con ello se generarán 7 nuevos empleos. Si Walmart pudiera hacer esto sin costo político, lo haría. Pero aun asumiendo que esto fuera cierto -es decir, que pudiera automatizar casi toda su operación en la tienda nueva-, nadie aceptaría que un gigante global llegue a la ciudad prometiendo solo 7 empleos.
“No solo venimos a vender, venimos a dar trabajo”, sería de fondo el argumento tácito para que te animes a comprar y los defiendas cuando lleguen las quejas de que las tienditas de la esquina estén desapareciendo y que si el imperialismo yanqui y esas cosas.
Lo mismo pasa con las casetas de peaje en las carreteras de México, donde aún hay una persona cobrando manualmente. Hace años que este cobro es perfectamente automatizable.
Si de origen tu empresa no puede operar solo contigo o con tu socio, claro, vas a contratar a las personas necesarias, pero toma en cuenta que contratas porque las características de tu actividad así lo requieren.
Los emprendedores novatos caen muy fácilmente en la trampa de querer legitimar sus aspiraciones empresariales contratando gente no indispensable para “ayudar” o “poner su granito de arena”, y a la vez cubrir alguna especie de cuota moral para sentirse mejor. Yo fui ese emprendedor.
Esta es la realidad, ahí te va: más personas en tu negocio, antes que agregar eficiencia, agregan complejidad. Pero qué mal visto es decir en voz alta que, antes de contratar personas, analices la posibilidad de eliminar, simplificar, automatizar y ahora delegar a la inteligencia artificial algún proceso. Así es como realmente logras eficiencia operativa.
Este no es un artículo anti-empleo. La intención es descubrir las capas que no nos permiten ver la realidad tal cual es.
Hace poco comentaba en una comunidad de emprendedores, que gran parte de las respuestas que buscas las encontrarás en la contra-intuición y en lo políticamente incorrecto.
A esto me refiero.
Yuban.


