La historia no se diseña por consenso.
Dice Elon Musk que programará la inteligencia artificial para que influya en el sistema límbico de las personas con el propósito de incentivarlos a tener hijos. (El es un fuerte promotor de esto).
Obviamente muchos lo criticaron por jugar a ser un dios.
Es razonable la crítica, pero diseñar el mundo no es algo nuevo.
¿Quién crees que delimitó las fronteras por las cuáles ahora te peleas a muerte? ¿De verdad piensas que fue por consenso?
¿Crees que tu teclado QWERTY se diseñó y eligió por votación democrática?
El mito que se propagó hace años de que el huevo dispara tu colesterol o la costumbre de entregar un anillo de diamantes al proponer matrimonio, todo eso es producto de no más de una persona, o a lo mucho, un pequeño comité.
Que Musk o cualquier billionaire se crea dios es solo la versión exagerada de una regla básica: la historia no es un consenso.
Esto no justifica que se intente manipular el sistema límbico de nadie ni lo respaldo, solo explica por qué la vocación por "rediseñar" la humanidad tiene sentido práctico. Tienen recursos para intentarlo, y el mundo tiende a adaptarse muy rápidamente, o mejor dicho, tendemos.
Después, las nuevas generaciones no sabrán por qué actúan como actúan, ni por qué compran lo que compran ni porqué defienden lo que defienden, pero lo harán, al igual que nosotros.
Y así, se repite la historia.
- Yuban.


