Has genuino tu viaje del héroe.
Este asunto del viaje del héroe me encanta porque tiene una cadencia que le resulta relajante al cerebro, tanto para escuchar o leer una historia como para contarla.
Pídele a ChatGPT que te lo explique si no sabes a que me refiero.
No tienes que ser cineasta para sacarle provecho. Si andas en multinivel, ya sabes que tarde o temprano pasarás al frente a contar tu historia, o tal vez irás a un Fuckup Nights para mostrarle al mundo tus fracasos.
El problema viene cuando no eres genuino con lo que quieres contar y fuerzas una narrativa de escasez y precariedad. La verdad es que tiene lógica, genera más empatía decir que empezaste vendiendo tamales para llevar humildemente algo de sustento a tu casa que admitir que creciste en un buen hogar y estudiaste comercio internacional en una universidad privada. Pero si esa historia de penurias no es tu historia, no te la inventes.
Me recuerda a la Posh Spice en ese video donde cuenta sobre su familia siendo clase trabajadora con una camionetita blanca para llevarla a la escuela hasta que David Beckham -su esposo- le insistió en que dijera qué carro tenían realmente, un Rolls Royce.
Si tu historia no es de sufrimiento, no la cuentes así. No te crees un alter ego más pobre o más sufrido del real. La mente no tiene sentido del humor y se lo va a creer. También recuerdo el caso de un amigo que decía que cuando era estudiante apenas tenía para comer unas tostaditas con frijoles, tinga de pollo y un poco de quesito. Sí amigo, te lo cambio por mi Danone el día que gustes. Él también se creyó esa historia de “humildad”.
Encuentra los puntos en común que tienes con tu audiencia. Si no existieran tales puntos, entonces muchos grandes empresarios nacidos en cuna de oro no tendrían nada que compartir y ahí ves a muchos en redes sociales como todos unos influencers. Tenemos emociones y experiencias en común. La estructura del viaje del héroe se sostiene por sí sola. No tienes que disfrazarla.
Yuban.


